lunes, 29 de diciembre de 2008

Novias Dormidas

La esperanza y la fe se me quedaron dormidas.

La esperanza se durmió tras los últimos días,
mientras la arrullaban palabras que jamás debí decir.., y la fe
tras ella, le abrazó con fuerza y cerró sus ojos.

La fe y la esperanza, dormidas,
me invitan en sueños a encontrarlas,
mientras yo perdido sin ellas sueño oscuridades...

domingo, 28 de diciembre de 2008

Pequeñas Despedidas

 De todas formas habría partido.
Cada vez que un hombre elige, dice adiós.
Cada vez que un hombre duerme, se despide, desconoce 
si volverá a despertar, si habrá mañana, si habrá después...

Te digo adiós ahora, que no vuelvo a ser el mismo.
Te digo adiós porque me he ido
de cada corazón que conocía.
Mi propio corazón es un libro de páginas quemadas,
mis palabras suenan sordas, y mis silencios, ah, cómo retumban en el cielo!

Desconozco aquello que solía ser mío,
mis pies no recuerdan los caminos,
mis manos olvidaron los acordes de mis cantos,
mi aliento olvidó el respiro,
mi voz olvidó mi nombre, 
mis ojos no recuerdan la luz del alma.

Nunca tuve sin gratitud,
nunca anhelé sin libertad.
Nunca cambié, y sin embargo
jamás fui libre.

Siempre, siempre
elegí diciendo adiós.
Así que ahora levanto en alto lo que resta de mi rostro
y digo adiós al aliento, a los cantos, las palabras,
la comprensión, y al amor.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Arenas del mar

Ya no te espero.., ya no te busco...
Ya no te encuentro en los corazones ni en las almas.
Ya no te quiero en mi vida, aunque apareces, siempre allí, 
en la imagen indigesta de mi espejo, 
en el toque sutil del viento y el cálido resplandor del sol..
Antes el viento, el sol, el mar y la tierra me devolvían la fuerza.
Ahora, sólo son cansados mensajeros que me encuentran a su disgusto
y me dejan ,
hastiados de lo inútil.

Ven conmigo, blanca arena.
Déjame llevarte en este denso presente.
Ayúdame a encontrar un lugar donde el silencio sórdido,
el silencio árido que tú conoces
no enturbie los sueños de mis amados seres..
Déjame llevarte en mis bolsillos, 
no pesas más que mi soledad,
no hieres más que mis amados seres..
Sólo, fría arena del amanecer,
das bienvenida a mis pies descalzos, o al menos
no te importa a dónde van, o a dónde vas con ellos..